El punto crítico del impuesto
¿Te ha pasado que al cerrar la declaración te quedas mirando la cifra y sientes que el Estado se ha llevado tu sudor? Aquí está el quid: el IRPF no perdona ni a los que hacen apuestas con criptomonedas ni a los que venden un blog de recetas. Cada euro que entra es un objetivo.
¿Qué se considera ganancia?
Primero, la base. Si vendes Bitcoin y la diferencia supera el coste de adquisición, esa variación positiva es ganancia patrimonial. No hay trucos, no hay «pequeña» excepción. La ley lo engloba en la casilla 102 del borrador.
Tipos impositivos que golpean
Los tramos son como una montaña rusa: 19 % hasta 12.450 €, 24 % hasta 20.200 €, 30 % hasta 35.200 €, 37 % hasta 60.000 €, y 45 % más allá. Si tu cartera cripto sube, prepárate para escalar esos niveles. No hay rebajas secretas.
Cómo calcular la base
La fórmula es simple, aunque suene a ecuación de física: Precio de venta menos precio de compra menos gastos asociados. Cada comisión de exchange, cada comisión de retiro, cuenta como gasto deducible. No te quedes con la idea de que todo es ingreso bruto.
Ejemplo relámpago
Compraste 0,5 BTC a 20 000 €, lo vendiste a 30 000 €. Ganancia bruta: 5 000 €. Gastos: 100 € de comisión. Base imponible: 4 900 €. Aplicarás el tipo que te corresponda según tu renta total.
El error fatal de no declarar
Muchos piensan que «nadie revisa», pero la Agencia tributaria tiene algoritmos que cruzan datos de exchanges. Si no declaras, te arriesgas a sanciones que superan el 150 % de la cantidad omitida. No es un juego.
Uso del enlace para aclarar dudas
Si buscas un punto de partida rápido, visita tributar ganancias en el IRPF. Allí tienes ejemplos y tablas que te ahorrarán horas de cálculo.
Acciones inmediatas
Abre tu hoja de cálculo. Lista cada operación, marca fechas, precios y comisiones. Luego, suma las bases y ubica el tramo. Si la cifra supera el límite de 1 000 €, haz la declaración sin demora. Y aquí está el trato: no esperes a que el aviso llegue a tu buzón, actúa ahora.